jueves, 8 de abril de 2010

7.5. Ser mejor no cuesta nada




Una palabra dicha con tono de amistad
sirve más que un insulto que se dice sin pensar.

Un gesto de ternura, y algo de comprensión,
sirven más que un  reproche
que se dice con rencor.

Si, de veras, no cuesta nada
Dar un poco más de amor.

Un gesto de cariño siempre podrá lograr
más que las cosas dichas muchas veces con  maldad.

Una palabra dulce con tono de amistad
sirve más que un insulto que se dice sin pensar.

Si, de veras, no cuesta nada
Dar un poco más de amor.


            El amor  está al alcance de todos.  Es gratis.  No cuesta nada porque nos es dado:   lo recibimos como un don que acogemos.

            Nace por el silencio, que es humildad, en el fondo del corazón.  Luego crece y se manifiesta en gestos y palabras de com­prensión y de amis­tad.

         Nos hace ser pacientes y nos ayuda a encontrar el tono justo, a evitar insultos y reproches.  Y por encima de todo a erradi­car la inconciencia, el rencor y la maldad.

           Tenemos muchas veces que ceder a un derecho,  sufrir cada día con el ánimo levantado, reconociendo los derechos de cada uno  y también perdonando agresiones, para poder comunicarnos, recordando la regla de oro:  "Todas las cosas que quisiérais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Mt. 7,12a).