Por favor no pisen las flores.
Por favor, no las pisen más.
Tengo ganas de llorar.
Todos pasan apurados.
No se miran al pasar.
Todos van muy preocupados.
Todo es frío en la ciudad.
Por favor no pisen las flores.
Por favor, no las pisen más.
Tengo ganas de llorar.
Unos pasan y se ríen.
Otros pasan sin hablar.
Los que ríen son los menos.
Los que lloran son los más.
Tengo ganas de llorar.
Una niña va llorando.
No la miran al pasar.
Pobre niña enamorada.
Todo es frío en la ciudad.
Por favor no pisen las flores.
Por favor, no las pisen más.
La flor representa la dignidad humana, siempre fecunda, y sin embargo expuesta a la indiferencia y a la inconciencia que prevalecen en el mundo.
Vivimos ensimismados, preocupados, distraídos en un trajín autómata que no nos sirve para ser más humanos, ni más felices, ni ayuda a los demás a serlo.
Tenemos el deber urgente de reparar en esta situación, y repararla.