jueves, 8 de abril de 2010

3.6. El amor es una canción que no deja de sonar





El amor es una canción que no deja de sonar.
Es la inmensidad del cielo azul.  Es el mar.
El amor es una canción.  Tiene notas de color.
En la lluvia, en el amanecer, siempre está el amor.

Una música sonó, era tu voz cuando llegaste a mí.
De repente descubrí un mundo nuevo, muy feliz.

El amor es una canción:   de alegría, de ilusión.
Puede ser también tristeza.  Puede ser dolor. 




            La continuidad del cielo, inmenso y por eso mismo cer­cano, y todas las caden­cias  de la naturaleza, que nos comu­nican su sentido, pro­claman con sus acor­des el amor que sostiene a la creación.

En el recogimiento de la vida interior, que crea, esta escucha modela nuestra libertad en la verdad y nos eleva a los hombres por encima de todo lo creado.

El amor dilata el horizonte, agrega una nueva dimen­sión a las cosas, que trans­for­ma su valor, y despliega toda su fuerza en el dolor.